Tu nuevo tú

Los adultos tienen a veces sentimientos sorprendentes, como cansarse del yo. En ocasiones pueden cansarse de lo propio, los niños no. En un determinado momento se puede sentir hastío de uno mismo y necesitar distanciarse a momentos, aburrido del alma propia. Te pones una camisa que antes de gustaba, coges un libro que antes te interesaba, comes lo de siempre -todo esto son metáforas frívolas, el verdadero cambio es interno, pertenece al alma-. Lo que antes daba gozo no lo da ya, y sientes: «No, todo esto es de  otro, de la vida de otro». El otro, el nuevo, es más fuerte que tú y  manda de repente en tu vida, revolviendo tu ser e instándote a cambiar las partes de ti que desprecia, o que al menos descarta por inútiles. Tu nuevo tú no sabe aún -porque es recién llegado y todavía piensa que su existencia está destinada a ser  definitiva- que hay algo más fuerte que ambos: ese saco en el que vivís los dos y todos los nuevos otros que lleguen; es alguien que apelmaza todas las partes nuevas y viejas, que no puedes definir. Es él el que se remueve inquieto dentro del cuerpo, mirando por los dos huecos por ojos. Es él, eres tú, y todos tus otros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s